MILENIO AZUL
Círculo Nuevo Criterio

 

T E M A S

BREVES REFLEXIONES POLÍTICAS
D. Negro
     

                                                                                                                           
                                                      

Los griegos no inventaron la política. La cultura naturalista griega, basada en la visibilidad, era arcaizante y, sin abandonar el mito, descubrieron su posibilidad al caer en la cuenta de que la libertad política y la ciudadanía eran consustanciales a la vida en la Polis o Ciudad Política y podían ordenarla mediante el logos, lo reuniente que ordena, para formar su razón o logos. Pero el creacionismo cristiano desterró la idea de la Polis como una entidad natural, un ser vivo, cuestionó la anaciclosis al separar el tiempo de la eternidad, distinguió entre hombre interior, el hombre de la eternidad y lo invisible, y el hombre exterior, el hombre de este mundo, y descubrió que la conciencia que sabe coexistía con el mundo de la consciencia que conoce.
A la ahistoricidad griega, pendiente del tiempo de los ritmos monótonos, cuya repetición era eterna, de la Naturaleza, sucedió la historicidad del tiempo como un aspecto de la eternidad, en el que el pasado tiene su propia realidad desrealizada distinta cualitativamente de la realidad del presente destinada a desrealizarse, y ambos a desrealizarse de las realidades futuras. Descubrió un mundo nuevo, el mundo histórico preñado de posibilidades inéditas, que sustituyó al mundo natural, y las formas políticas antiguas y de los griegos se transformaron en formas históricas, o sea, histórico-políticas, y las formas de gobierno y de régimen, buenas o malas, en una suerte de tipos al estilo weberiano. Lo que tomaron los griegos por absoluto y permanente resultó ser, decía Santayana, relativo y temporario. Según eso, las formas histórico-políticas, con o sin libertad política, y su correlativa la ciudadanía, han sido, son y serán incontables hasta el fin o la plenitud de los tiempos, reduciéndose la Polis a una más entre las innumerables formas histórico-políticas.
Las formas del gobierno siguen siendo lo perceptible de cada forma política o histórico-política. Pueden ser monárquicas, aristocráticas o democráticas más o menos puras o según sus degeneraciones y mezclas. Indican el número de los responsables del mando, y aunque no determinen necesariamente el proceso de la toma de decisiones, condicionan la ordenación u organización del poder al señalar a quién corresponde decidir pública o visiblemente sobre la vida colectiva. Decisión que es lo más político del mando político -distinto al mando patriarcal o en las familias-, de modo parecido a como lo esencial de la función judicial consiste también en decidir, en este caso sobre el sentido del Derecho -sentium dire, sentenciar-, al juzgar (ius dicare, indicar el derecho) en el caso concreto. La diferencia cualitativa entre la decisión política y la judicial consiste en que la primera afecta al conjunto de la vida exterior en común o pública: es una decisión del político en representación de todos, que afecta a la vida colectiva, no a particulares.
En régimen es la estática de la ordenación u organización política, que condiciona la dinámica del gobierno -die Regierung ist Bewegung (el gobierno es movimiento), decía Hegel-, sin perjuicio de que por la personalidad de los gobernantes -su fortaleza, prudencia y templanza (la justicia es asunto de los jueces)- sea más o menos autárquico respecto al régimen. No obstante, es siempre oligárquico en principio en virtud de la ley de hierro, o si se quiere aristocrático (o sus derivaciones), pues, como régimen, la democracia tiene un sentido muy relativo y la monarquía quizá ninguno, aunque Montesquieu les atribuía determinadas virtudes. La intensidad de la influencia del êthos y las virtudes cualificada el grado de oligarquización del régimen. Puede llegar un momento en que la oligarquía, cuyo secreto es la invisibilidad -la dificultad en determinar quiénes son los oligarcas-, se haga visible.
La dialéctica visibilidad/invisibilidad era casi impensable para los griegos, cuya cultura se basaba en la luminosidad de la realidad. Se dice que por la influencia del clima. Puede ser. Pero la metafísica es un esfuerzo por trascender lo visible y de ahí la concepción griega de la verdad como aletheia, hacerse patente lo divino de la Naturaleza, en contraste con la ‘emunah bíblica, verdad del corazón. Las formas de gobierno determinan la figura del orden político según el grado, nivel o alcance de la libertad política (a cuántos se les reconoce), la dimensión colectiva de la libertad consustancial a la naturaleza humana en tanto moral, que garantiza las demás libertades, sintetizables en libertades personales o individuales y libertades civiles o sociales. Una de las unciones de las formas del gobierno consiste en invisibilizar los poderes e influencias que determinan el régimen. La manera más corriente consiste en gobernar sin que se note el régimen, por lo que suele identificarse con la denominación de la forma de gobierno.

Al margen de la arcaizante particularidad griega, es perfectamente defendible el valor descriptivo, práctico, pedagógico e incluso definitorio, al menos formalmente, de la clasificación clásica de las formas del gobierno, que representan o simbolizan sistemas de poder establecidos. Lo importante es no confundirlas con las formas del régimen ni con la forma (histórica) política y reconocer que los regímenes son materialmente oligárquicos aunque no lo sean formalmente los gobiernos. Que las decisiones políticas se atribuyan a uno, varios o al pueblo (directamente, si es pertinente la democracia directa, o por medio de representantes con mandato imperativo si es indirecta), no modifica este hecho, inherente a la naturaleza humana.
Por lo demás, una cosa es el poder y otra la influencia, si bien la decisión política es siempre personal, monárquica, que es lo que quiere decir Hans-Hermann Hoppe en Monarquía, democracia y orden natural. De ahí que la Monarquía Constitucional sea una monarquía debilitada o residual y la Parlamentaria no lo sea en absoluto, sino como una suerte de ficción útil, que se justifica como prolongación de un estado de cosas en cuyo entramado oligárquico cumple un papel. Tenía razón Comte en que ambas formas de la monarquía eran fórmulas de transición a la república.
La monarquía europea medieval era, en cambio, una auténtica monarquía, ya que bajo la omnipotentia iuris, el Derecho como autoridad -entre los griegos la autoridad suprema era la physis o Naturaleza y de ahí la metafísica-, la función del rey no consistía en legislar, sino en declarar como juez del Derecho -de origen social, las costumbres- y en protegerlo y defenderlo. Dentro del Reino, era el juez supremo, ejerciendo la auctoritas como representante del Derecho, dignidad que unía a la potestas o soberanía ejecutiva suprema. La soberanía consistía en este capacidad, sin que existiese nada parecido a un “poder” legislativo, que sería autoridad.
La Monarquía Absoluta, una forma dictatorial -se podría decir que “impura”- cuyo prestigio y derecho a la realeza se funda en la vinculación de las Casas dinásticas a la divinidad, rompió con la tradición monárquica-republicana europea al atribuirse el derecho de hacer leyes, alterando profundamente, dice Pierre Manent, la tradición política europea; y también la jurídica al añadir la de legislar a su auctoritas como juez. La estatalidad, un aparato o instrumento de poder construido por los reyes para hacerse absolutos, la modificó radicalmente cuando se emancipó de la monarquía sustituyéndola por el Parlamento como el soberano jurídico y político.
El reconocimiento de la sustancia oligárquica de los regímenes es una de las regularidades de la política de las que hablaba Gianfranco Miglio recogiendo ideas de Ostrogorski, y luego de Mosca y Pareto sobre la regularidad de la clase política. De ellos se han hecho cargo empero la sociología política, muy influida por la norteamericana, ajena a los problemas europeos, y el derecho constitucional, invadido por aquella o reducido al formalismo jurídico, que descuidando la política ha sustituido al derecho político y tiende a prescindir de la sustancia de la clasificación clásica de las formas políticas.
Las formas de gobierno son una parte esencial de la filosofía política clásica, al menos como el aspecto formal de los regímenes, que son el aspecto material de la vida política. No obstante, es cierto que, sin perjuicio de la preferencia por el gobierno monárquico, el aristocrático o el democrático, las disputas políticas giran en torno al grado de oligarquización de los regímenes, pues, decía también Han Fei-tzu, “se debe gobernar conforme a las tendencias de los hombres”. La forma del gobierno y el régimen coinciden en la oligarquía, cuando la oligarquización ha alcanzado una intensidad tal -generalmente a causa de la debilitación o degeneración del êthos y las virtudes correspondientes-, que da lugar a graves conflictos políticos. No es así cuando los oligarcas se someten al derecho establecido, no abusan del poder -por eso la moderación es la virtud que atribuía Montesquieu a los regímenes aristocráticos- procuran mantener un equilibrio aceptable actuando como un auténtico gubernetikós, timonel, o gobierno. Pues la función del gobierno, sea monárquico, o democrático, e incluido el oligárquico y otras variantes, consiste en mantener el equilibrio como pedía Maquiavelo, de modo que la influencia y el poder de la oligarquía no sean tan intensos que corrompan la forma política hasta un punto en que no bastan las normas de la Cortesía, las costumbres y el derecho para contener la corrupción dentro de límites aceptables sancionables jurídicamente. De ahí que sea la prudencia la virtud principal del político, siendo la segunda la fortaleza para decidir si es preciso en circunstancias excepcionales, pues la misión del Derecho consiste en realizar la justicia.

                                                                                                                          

                                                                                                                         
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