MILENIO AZUL
Círculo Nuevo Criterio

 

T E M A S

EL 19 DE MARZO Y LOS CRIOLLOS FELONES
Javier Saínz Mier

                                                                                                                          
                                                                                                                          

El pasado mes de Marzo acoge una de las celebraciones más  emotivas del calendario, la festividad de San José, en la cual hacemos un recuerdo especial para con nuestro padre; eso hasta que alguna gran superficie con apellido anglosajón, la traslade a otra fecha  más “comercial” y si no se la “cargan” los “todos y todas” por machista, patriarcal o por lo que sea.
Pero no deseo alabar las muchas, y que las tuvo, virtudes de mi señor padre, que en Gloria esté, sino de otro 19 de Marzo, el de 1812, exacto el día en que se promulgó la Constitución de Cádiz, primera digna de tal nombre en nuestro país, conocida por La Pepa por la fiesta del día.
No pretendo dar una clase de  derecho constitucional pero una lectura somera de los escritos y artículos aparecidos en prensa me ha llevado a exponer una serie de consideraciones.
La Carta Magna señalaba que “España es la reunión de españoles de ambos hemisferios”, que “La Religión Católica, Apostólica y Romana, única verdadera (faltaría más) es la de la Nación, y se prohíbe el culto público de cualquier otra y el Estado se obliga al sostenimiento del Culto y sus ministros”, también se expone la separación de poderes. La Soberanía Nacional “con el rey” y otras  disposiciones no menos importantes como la supresión de la tortura en el proceso penal, la creación de los modernos ayuntamientos y provincias, etc.

Centrémonos en aquello de “… Españoles de ambos hemisferios”, con lo que se colocaba, y tampoco era una novedad, a todos los habitantes de los territorios de la Monarquía española al mismo nivel legal; tan español era un habitante de Galapagar que otro de Manila o las Palos. Esto nos puede hacer reconsiderar toda la interpretación de lo que se denominó Las Colonias Americanas, es decir, no fue una guerra de independencia, como la que libraban los españoles peninsulares contra los franceses, hecho que no paso desapercibido para las potencias rivales de la nuestra.
Si bien en algunos lugares de la América Española el alzamiento contra la corona se había producido antes de la Constitución, éste y los que le siguieron no era más que una nueva versión de una Guerra Civil; mayoritariamente los líderes de la insurrección ya eran altos oficiales del ejército español, como el caso de Agustín de Iturbide, que se “hizo” emperador en Méjico, reinado efímero, contando con el concurso de más de un cura renegado.
El resto de los virreinatos tenían una situación similar  aunque el de Perú se mantuvo leal más tiempo.
Una de las características que pueden avalar el carácter de guerra civil de esta mal llamada emancipación, es su crueldad especialmente por parte de Simón Bolívar -a quién tanto menta hasta sentado en el inodoro (a él no le falta papel higiénico) Nicolás Maduro-, las ejecuciones masivas, verdaderos asesinatos, de cientos de prisioneros españoles peninsulares y americanos, y para colmo de su vesania la promulgación del Decreto a Muerte de 1813 que comenzaba con las palabras “Españoles y Canarios esperad la muerte…” en el que ya daba cuenta de lo que pasaría a cualquiera que se opusiera a los deseos de este “libertador” asesino de españoles, con cuyo nombre rotulamos más de una calle y plaza de España. Si los indígenas -en la América española había millones de nativos de mil razas, no como en la Norteamérica británica donde habían sido masacrados por los mismos que apoyaban a los criollos felones-, esperaban mejorar su situación iban listos, los comentarios racistas de los emancipadores nos sacarían los colores a más de uno.
Sobre la aplicación de la Constitución de 1812 en la parte americana de España hay quien podría tener pegas, pero hasta el más desaprovechado estudiante de derecho sabe que “la ignorancia de la ley no exime su cumplimiento”, y anterior a ello está el juramento de fidelidad que realiza cualquier militar, como Bolívar, Santander, Sucre y otros “españoles”, quienes padecieron una amnesia colectiva o se les descoyuntó el hombro por el peso del dinero que les dieron otras “potencias democráticas”.
El tiempo suele ser un juez insobornable y el destino quiso que Bolívar muriera solo, enfermo en casa de  un español que cristianamente le acogió; muchos de sus compañeros de armas sufrieron una suerte parecida.
La historia es la que es y cuando he tenido que desplazarme a un hospital durante meses y he tenido que atravesar una calle que lleva por nombre del Masón de Bolívar me ha dado por meditar lo “masocas” que somos los españoles.
Por cierto atentos al próximo 1 de Mayo en Bolivia, por si Evo Morales ‘recupera’ la costumbre de nacionalizar alguna empresa española.
Supongo que cuando salga esta colaboración publicada estaremos en Pascua de Resurrección, que la disfrutéis,

Nota como curiosidad: el Reino de las Dos Sicilias hizo un “corta y pega” y aplicó esta Ley Fundamental hasta la desaparición de ese Estado italiano,

                                                                                                                         
                                                                                                                         

                                                                                                                         
A Página Principal

           

NUEVO CRITERIO - MILENIO AZUL
Apartado de Correos 47  -  15080 La Coruña, España
milenioazul2000@yahoo.es