MILENIO AZUL
Círculo Nuevo Criterio

 

T E M A S

PERSECUCIÓN PROGRESISTA
José Antonio Cavanillas Gil

                                                                                                                          
                                                                                                                            

Sabemos que hay muchos lugares en el mundo en los que en pleno siglo XXI, predicar aquello que enseñan los Evangelios puede acabar con un católico en la cárcel.
Que eso suceda allá donde reina el ateísmo, el islam u otras religiones que temen la expansión de la fe cristiana, es hasta cierto punto normal aunque condenable.
Que esto ocurra en Europa, continente cuyas raíces cristianas forman parte de su identidad, es una señal clara e inequívoca de que estamos en una era que empieza a parecerse demasiado a la descrita en la Escritura como la de la “gran apostasía”.
En nombre de la tolerancia no se nos tolera a los católicos.
En nombre de los supuestos derechos de unas minorías, se atenta contra el derecho que tenemos los seguidores de Cristo a predicar en público los principios éticos y morales en los que creemos. Se nos niega, entorpece y persigue por predicar o simplemente hablar, de nuestra Fe.
Repetir lo que la Biblia enseña sobre la homosexualidad empieza a ser tratado como delito en algunos países. Pasó en Suecia o en Gran Bretaña hace unos pocos años.
Es cierto que todavía no se ha producido una sentencia firme que acabe con un cristiano en la cárcel por predicar el Evangelio, pero ¿cuánto tiempo falta para que así venga a suceder?
Occidente en general y algunos países europeos en particular, lleva cada vez peor que existamos católicos que llamamos a las cosas por su nombre. Pongamos varios ejemplos. A saber:
El adulterio es pecado.
La práctica de la homosexualidad es pecado.
El robo es pecado.
Las riquezas ganadas de manera injusta son pecado.
El aborto es un asesinato y por tanto, un grave pecado; crimen abominable, como lo definió el Santo Padre, Beato Juan Pablo II.
El maltrato al inmigrante es pecado.
La xenofobia es pecado.
Sin embargo esta Europa “democrática” sólo acepta que se llame pecado a lo que considera como tal, según la ley de lo políticamente correcto.
Se puede llamar pecado al robo, a las riquezas injustas, al maltrato al inmigrante y a la xenofobia. Pero ojito cuidado, con llamárselo al adulterio, la práctica de la homosexualidad y el aborto.

Cuando en el siglo XVI Europa se vio envuelta en una serie de guerras político-religiosas por culpa de la megalomanía y la inquina de Lutero o la conducta sexual compulsiva de Enrique VIII de Inglaterra, el continente se dividió prácticamente en dos. Y ambas partes coincidían en un hecho: no dejaban que en su zona se predicara aquello que era contrario a la verdad “oficial”.

En la Europa católica, la predicación de la doctrina protestante era perseguida. En la Europa protestante, se hostigaba, acosaba y reprimía con inusitada brutalidad la predicación de la doctrina católica o incluso, de la doctrina de otros protestantes.
Por cierto y a modo de curiosidad, son protestantes la mayoría de los países europeos que hoy en día, siguen manteniendo carácter confesional. Pero en los mismos no se impone la religión del Estado a todos los ciudadanos, como la izquierda pretende coaccionar por ejemplo, en España, en donde una ministra en funciones –Isabel Celaá– llega incluso a afirmar que la libertad de los padres para escoger enseñanza religiosa “no está recogida en el artículo 27 de la Constitución”.

Europa camina hacia un nuevo tipo de confesionalismo
. Esta vez lo marcan los laicistas radicales, ateos, organizaciones de gays y lesbianas, feministas furibundas y apóstoles de la cultura de la muerte. Se impone en las escuelas y acabará por imponerse en la legislación. Y a quien se oponga al mismo, le espera un futuro similar al de los “herejes” del siglo XVI. Hogueras no habrá, pero la cárcel y la exclusión social pueden convertirse en el pan nuestro de cada día para los que se atrevan a “obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hch 5,29).
Perseguir católicos ha sido una de las actividades favoritas de todos los psicópatas y criminales de la historia. Y como bien sabemos, el pasado siglo XX se caracterizó por la inquina con que se asesinaba a los seguidores de Cristo, Nuestro Señor, cuyos verdugos eran los comunistas.
En el siglo XVIII, el acoso despiadado fue protagonizado por los apóstoles de la Revolución Francesa, allá donde extendieron las garras sucias de su influencia.
En el siglo XIX, los crímenes y persecuciones vinieron de la mano de los liberales.
En el siglo XXI el hostigamiento cada vez más feroz, tiene su origen en el nuevo paradigma que pretende instaurar la ONU a través del Nuevo Orden Mundial, utilizando como arma criminal, a la religión de Mahoma y como instrumento de adoctrinamiento el sincretismo. Un sincretismo que por cierto, ha llegado e invadido hasta el mismo Vaticano en donde el pasado 4 de octubre del presente 2019, ante el Santo Padre y con su consentimiento expreso en los jardines del centro de la Cristiandad se produjo un ritual pagano mediante una procesión de la “pachamama”, en pie de igualdad con la Fe fundada por el mismísimo Hijo de Dios.
Para esa “religión de paz”, que algunos dicen para referirse al Islam, la persecución y exterminio de católicos ha sido siempre y como vemos día a día, continúa siendo misión prioritaria.
Actualmente por tanto, se nos persigue por los atavismos anclados en lo más oscuro de la historia. Léase islam, léase colectivos radicales de gilipollas al uso, que alardean de “progresistas”.
Y así, hasta que nos hartemos de poner la otra mejilla, demos un puñetazo sobre la mesa y hagamos que toda esta caterva de ignorantes, patanes y cuadrúpedos que han colmado de zafiedad nuestra sociedad, empiezan de una vez por todas a temer la furia de los pacíficos; hasta que paguemos con la misma moneda con que nos pagan.

                                                                                                                          

                                                                                                                         
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