MILENIO AZUL
Círculo Nuevo Criterio

 

T E M A S

1º DE MAYO: CONSUMACIÓN DE LA VERGÜENZA
José Antonio Cavanillas

                                                                                                                          
                                                                                                                            

Hace unos años Carlos Semprún Maura decía que las convocatorias sindicales del Primero de Mayo se parecían más a un sepelio que a una manifestación propiamente dicha, “con desfiles cada vez más escuálidos y mítines pocos concurridos”.
Aunque hablaba de las que tuvieron lugar por aquella época (año 2004) en Francia, tanto la escualidez como la flojísima entrada de manifestantes eran perfectamente homologables con las españolas.
Hoy continúa siendo así aunque con la diferencia de que entonces la economía se encontraba en plena onda expansiva y hoy la destrucción de empleo alcanza cotas nunca vistas, antes al menos, en lo que toca a España. Los sindicatos siguen retozando en la seguridad que les da el saberse blindados a cualquier reforma, aunque luego no representen a casi nadie. Sus líderes, lejos de ejercer el papel que les corresponde, son meras correas transmisoras de las consignas que emite el pijo-progresismo del socialismo-caviar patrio.
Su discurso reaccionario, basado en mantener los privilegios laborales de unos pocos que para colmo, no dan un palo al agua (pues a menudo son los más vagos de cada empresa), no ha cambiado un ápice desde hace décadas. No concitan apenas adhesión alguna más allá de los liberados (los que no trabajan, que decíamos) y cierta izquierda sociológica cafre, cerril y amojamada por el tiempo.
Ante semejante panorama, la casta sindical tiene aún la desvergüenza de levantar el dedo acusador erigiéndose como árbitro moral repartiendo culpas y ofreciendo caducas recetas que lo único que persiguen es apuntalar sus propias prebendas. Llenarse la boca de demagogia vulgar y chabacana muestra el lamentable nivel al que han llegado las dos “putillas” del rojerío cavernícola: UGT y CCOO, que en otros tiempos convocaron huelgas generales contra los Gobiernos de Felipe González.
Como en las repúblicas bananeras, la culpa de los males propios se busca fuera, al tiempo que se pide reincidir en las mismas medidas que nos han conducido a esta situación de desempleo, endeudamiento y destrucción de riqueza.
Tales son los mimbres de los dos sindicatos “mayoritarios” con los que se hace el tiesto. Niñatos mimados por el Gobierno a quien en el fondo, respetan como padre próvido en larguezas y adulaciones. Por eso aparcando la cuestión laboral, se lanzaron en su día, a atacar a Falange Española de las JONS al proseguir la interminable campaña de apoyo al “juez” Roy Bean─Garzón. Y esto en pleno Primero de Mayo, supuesto día de los trabajadores. La agenda de las dos centrales es ya, a estas alturas y desde siempre, idéntica a la de la izquierda sin careta de demócratas de toda la vida, hasta el punto de que podría asegurarse que UGT y CCOO son, a efectos prácticos, parte del sistema liberal capitalista y por ende, parte responsable, culpable, de la tragedia que asola a alrededor de 5 millones de españoles que no tienen empleo.
Los sindicatos, que son ya inoperantes en todo menos en subsistir como burocracia paraestatal, se han convertido en algo prescindible e intrascendente; un mastodonte inútil e inservible y completamente ajeno a la realidad social y laboral de lo que necesita España.
Algo como aquello que tanto se empeñan en defender, al hacer el ridículo cada día que postulan sus absurdos razonamientos: un anacronismo, una lacra de la que hay que deshacerse cuanto antes, lo cual sería una excelente noticia para la sociedad española, no porque no sea necesario el sindicalismo, sino porque no deseamos a unas organizaciones incapaces de evolucionar, ancladas en una trasnochada e irreal “lucha de clases”, al más puro estilo de las trápalas del siglo XVIII, cuando estamos en el XXI. Pero así es el marxismo irredento.
Sólo es preciso que esa insignificancia se vea traducida en la eliminación de los cuantiosos fondos que les transfiere el Estado. Así, si quieren existir, que lo hagan con las cuotas de sus escasos socios y trabajando para los trabajadores. Pero no con el dinero extraído a la fuerza a todos los contribuyentes, a quienes insultan y maltratan cada vez que alguno de sus portavoces se atreve a abrir la boca.
Como insulta al más elemental sentido común y a nuestra inteligencia ese  centro de estudios económicos, propiedad de uno de los mayores ladrones que ha conocido nuestra historia reciente: el BBVA. Que cada vez que salta a los medios de comunicación para recetar mágicas medidas sobre la evolución de las cuentas del Estado, le está dando instrucciones, órdenes, al des-Gobierno de España sobre cómo machacar más y más, a los españoles con recetas infames al más puro estilo gangsteril del Chicago de los años 20 (del siglo pasado), imponiendo reformas laborales, despidos libres… Y beneficios cada vez mayores para unos pocos, en detrimento de esa otrora poderosa clase media española, que día a día nos acercamos más a la pobreza.
Resulta curioso, paradójico y como decíamos, un insulto a nuestra inteligencia, que todos estos paniaguados culpen a los salarios y a los trabajadores de la nefasta situación en que nos han metido.
Resulta curioso, paradójico y como decíamos, un insulto a nuestra inteligencia, que ninguno de ellos apunte como causa de la crisis la corrupción política que emponzoña a todos los estamentos de la vida pública, especialmente ayuntamientos y comunidades autónomas, independientemente del signo partidista: Madrid ciudad, gobernada por esa crápula abuela cebolleta, que se ve a sí misma como esa dama de pechos descubiertos y portando una bandera, inmortalizada en su lienzo por Eugène Delacroix: La Libertad Guiando Al Pueblo.
Y Madrid Comunidad, gestionada por esa nueva imagen de “Antoñita la Fantástica”, que es la tal Cristina Cifuentes, a veces apostillada por su chacha “Nicerata (Esperanza Aguirre, la lengua de víbora). Del PP.
Andalucía, gobernada por los amos del cortijo chapista, del PSOE. Y sobran comentarios de aquellas ciudades, pueblos, comunidades, mangoneadas por las diversas sectas nazi-onalistas periféricas y regionalistas como es el caso de Cantabria, Navarra, etc.
Resulta curioso, paradójico y como decíamos, un insulto a nuestra inteligencia, que el que fuera Gobernador del Banco de España que tanto critica y acusa a los trabajadores de ser agentes causantes de la infamia que ha llevado a nuestra España a ser la risión del mundo, aún hoy en día no hable de sí mismo ni como los demás apóstoles del latrocinio, entone su propio “mea culpa” a tenor del dinero público dilapidado en contratar al chino con una brújula para que su despacho obtuviera la categoría de “espacio ZEN”.
¿Es increíble que alguien a quien se presupone una cultura y una formación universitaria se rinda ante las sandeces de un vividor, un vulgar estafador (chino, claro) y se gastara un dineral procedente del Erario Público para reformar su despacho porque no estaba orientado para recibir la iluminación, el tantra y demás majaderías que estos actuales pijo-progres copian sectariamente del budismo?
Pues por muy increíble que parezca, es cierto. Y sería motivo de chanza, si no fuera porque esos despropósitos ocurrieron en un momento en que unos 5 millones de nuestros compatriotas se habían quedado sin empleo, mientras que estos personajillos de la política persisten en convertir todas las instituciones en su Patio de Monipodio particular.
Resulta curioso, paradójico y como decíamos, un insulto a nuestra inteligencia, que ese mismo ex Gobernador del Banco de España tanto como el actual, no hagan mención alguna a las comisiones desorbitadas que los banqueros cobran a los clientes, ni tampoco enumere todos y cada uno de los turbios “asuntos” con que esos mismos banqueros nos han abocado a la miseria con el silencio complaciente del mismo Banco de España y suyo propio.
Ante tanto dislate, en el seno de una sociedad civil normal, esta banda de chorizos ya habría tenido que salir con el rabo entre piernas. Pero en España, la sociedad civil apenas existe y la que existe está acobardada.
Porque hay que ser un cretino, un sinvergüenza o un cobarde para que, con casi 5 millones de parados, la sociedad civil continúe aborregada y “mirando para otra parte”, como si aquí no sucediera nada.
Ni siquiera esos 5 millones que sufren en carne propia la lacerante iniquidad del desempleo, se atreverán a votar una opción Nacional-Sindicalista.
Ni siquiera muchos de quienes presumen de “falangistas”, votarán dicha opción, convirtiéndose así, en cómplices de la depravación, de la vergüenza a la que los partidos habituales, han llevado a España y a los españoles.
Pero mejor, dejémoslo. 

Es Primero de Mayo y con más pan y más circo, seguiremos un día más, pusilánimes, acoquinados, esperando a que vengan los marrulleros gobernantes de Francia y Alemania a, como dicen en mi pueblo donde algunas veces son muy brutos, “darnos bien por el culo”. O quizá se adelante Gran Bretaña y nos declare la guerra y aquí, con cara de pasmado, el pusilánime que preside el des-Gobierno, se arrodille ante su “graciosa majestad británica” y no sólo Gibraltar, sino España entera se convierta en colonia de nuestros enemigos naturales e irredentos de siempre:
Pero lo dicho: no importa. Es Primero de Mayo y la vaselina ya nos la hemos dado…
¡Pobre España! ¡Qué bajo has caído!
¡Pobre Nacional-Sindicalismo! Ni siquiera muchos “falangistas” se atreven a defenderte, a ensalzarte, a votarte para que según tu más pura y noble tradición, rescates a España de la ignominia.
Pese a todo y pese a los sinvergüenzas habituales de siempre, nunca faltará un español que no se arrodille más que ante Dios, Nuestro Señor. Y altivo aún estando solo, alce nuestra bandera al grito generoso, viril y noble de:

¡¡¡Arriba España!!!

                                                                                                                          

                                                                                                                         
A Página Principal

     

NUEVO CRITERIO - MILENIO AZUL
Apartado de Correos 47  -  15080 La Coruña, España
milenioazul2000@yahoo.es