MILENIO AZUL
Círculo Nuevo Criterio

 

T E M A S

El LEGADO ECONÓMICO DE FRANCO, HECHOS Y CIFRAS
Roberto Centeno. Catedrátido de Economía

 
                          

Ante el Himalaya de mentiras y manipulaciones del nuevo Frente Popular, erigiéndose en fiscales cuando deberían estar en el banquillo, sin que los cobardes del PP y Ciudadanos, sean capaces de proclamar la verdad, es imprescindible explicar con hechos y cifras, cual fue el balance económico y social, de los 40 años de gobierno de  Franco, y compararlo luego con el mismo balance de los 40 años de la Transición, no a la democracia sino a una oligarquía de partidos, y con un sistema electoral tan disparatado que permite que 900.000 personas, impongan su voluntad a la  de 46 millones.  Máxime cuando estamos a solo semanas de que el BCE cese sus compras masivas de deuda, que mantienen al modelo de Estado más ineficiente y despilfarrador de occidente y hará insostenible la gigantesca burbuja de deuda de casi 1,7 billones a fin de año, obligando a un rescate a la griega.

El historiador británico Antony Beevor, sin duda el más prestigioso de los grandes conflictos políticos y militares del S XX, en su conocida obra “La guerra civil española” (1), donde describe detalladamente como el Frente Popular  fue quien nos llevó a la guerra, incumpliendo, desde el fraude electoral de Febrero del 36,  la Constitución y la Ley, para aplastar a la media España que no pensaba como ellos, se hace al final de la misma la que el mismo denomina pregunta clave: “¿Qué habría salido de una victoria republicana?. Cualquiera que hubiera sido el gobierno en el poder, los años de la posguerra habrían sido tiempos de penalidades, pero con un gobierno autoritario de izquierdas, quizás abiertamente comunista, España hubiera quedado reducida a un estado similar al de la repúblicas populares centroeuropeas o balcánicas hasta después de 1.989”.

Pero eso no sucedió. Los mejores economistas españoles desde Fuentes Quintana a Juan Velarde, han estudiado y documentado perfectamente el proceso, desde el desastre económico de la República desde su momento cero, los años de penuria de la posguerra, el bloqueo internacional, el Plan de Estabilización y los años de crecimiento fulgurante hasta 1.975, tan bruscamente frenados por ese “desastre sin paliativos” como lo denominaría el Rey, llamado Adolfo Suárez, un  cortoplacista sin el menor sentido del Estado y sin los conocimientos mínimos para gobernar España, que en solo dos años nos llevaría al borde de la ruina, y sería el propio Fuentes Quintana quien con un plan económico de emergencia, (Pactos de la Moncloa) quien nos salvaría in extremis.

Aunque meses después dimitiría irrevocablemente, porque como me explicaría personalmente, “a estos tíos (la oligarquía política), no les importa España, no están por las reformas, ni por la eficiencia que ni saben que es,  solo les importa la relevancia social, los pelotazos, el saqueo de la nación con las CCAA y los monopolios, y el enchufar a cientos de miles de familiares y amigos tan ignorantes y venales como ellos, con ellos jamás volveremos a alcanzar crecimientos como los de los últimos 30 años”. Su juicio fue profético. Durante 40 años España ha crecido muy por debajo de su potencial, menos de 1,5 % de media frente al 6,6 % entre 1.950-1,975. Y sin embargo los españoles no son conscientes, aunque pronto lo serán cuando el BCE deje de comprar deuda y estalle  la gigantesca burbuja acumulada para financiar el Estado autonómico.

Y no son conscientes porque como consecuencia de la mejora exponencial de la tecnología y de le reducción brutal de los costes de fabricación de todos los bienes y servicios, hoy hay mas de todo que hace 40 años no solo en aquí sino en todo el  mundo. Pero eso no significa que España no camine hacia un gigantesco desastre económico, político y social.  Un ejemplo  que entiende hasta un niño: en 1.975 España e Irlanda tenían la misma renta per capita, hoy la renta per cápita de España en la mitad de la de Irlanda.Y lo que es aún peor, España tiene hoy la distribución de la renta mas injusta de toda la UE. En 1.950 la clase media representaba en España el 34% de la población, en 1.975 la cifra había subido al 56 %, la cifra mas alta de toda nuestra  en 2.016 esta había descendido al 43 %. En línea con ello la clase baja y la pobreza pasaron del 65% en 1.950, al 39% en 1.975 – la cifra más baja de toda nuestra historia – al 54 % en 2016.

 

Pero en 1975 España no será una República popular empobrecida y hambrienta, sino un auténtico milagro, y esto resulta esencial pues como me recordaba mi maestro Fuentes Quintana “esto es ejemplo claro de lo que España puede conseguir cuando está bien gobernada”. En sólo 25 años nuestra nación experimentaría el mayor crecimiento económico y social en cuatro siglos. De un país básicamente subdesarrollado había pasado a tener el décimo PIB mundial, hoy el decimocuarto. De una renta per cápita en 1950 equivalente al 45% de la de los nueve países centrales de Europa que en 1975 constituían la Comunidad Económica Europea, al 83%, el mayor grado de convergencia con la Europa rica jamás alcanzado desde el S XVI, y hoy en el 71%. De una industria que en 1950 representaba el 12% del PIB, al 36% en 1975, y hoy hundida al 15% con una estructura productiva tercermundista de enchufados públicos, especuladores y camareros.

Pero no solo fue lo económico. La Administración española sería en 1975 una de las más eficientes de Europa, gracias a los grandes cuerpos del Estado, abogados, ingenieros o economistas, y un riguroso sistema de oposiciones a todos los niveles. Con sólo 700.000 empleados públicos formados y capaces, España funcionaba perfectamente, 40 años después ni siquiera sabemos cuántos empleados públicos hay: 2,5 millones según las AAPP, 3,0 millones según la EPA, y 3,4 millones según la Agencia Tributaria, la cifra más exacta por razones obvias. De todos ellos sólo un millón ha conseguido la plaza a través de “oposiciones limpias y transparentes”, según el ministro de Hacienda Montoro, el resto son enchufados sin preparación. Un puro desastre. España tiene hoy la administración pública más ineficiente y más cara de la UE. Sus salarios medios son de 36.600 euros al año frente a 26.295 los del sector privado. No ocurre en ningún país excepto Luxemburgo.

Pero si en lo económico y en la eficacia de la gestión se degrada todo lo realizado, llamando “desarrollismo” a crecer al 7,5% anual acumulativos durante 15 años, con un sectarismo y una miseria moral inéditas en Europa, o “tecnocracia” al conocimiento y la excelencia en la gestión pública, frente a la ignorancia y la incompetencia, en lo social el engaño alcanza proporciones oceánicas: la Seguridad Social la crea Felipe González,  a cientos de miles de viviendas sociales para la clase obrera se las arrancan las chapas para ocultar su origen, etc., etc., realmente alucinante. No hay espacio para los detalles, pero este es el resumen de lo creado durante el mandato de Franco.

Creación de la Sanidad Pública Universal (todos los grandes hospitales públicos estaban construidos en 1975, y Franco murió en uno de ellos). Creación de la Pensión de Jubilación, y también de la de Viudedad. Establecimiento de la edad obligatoria de Jubilación. Establecimiento del salario mínimo interprofesional. Creación del Auxilio Social, sembrando España de comedores gratuitos para los más necesitados. Creación de Escuelas de Formación Profesional, para el comienzo de la vida laboral, etc. Construcción de todos los pantanos posible de España, etc.

Finalmente debe explicarse como en un importante informe de 1945 (ocultado a los ciudadanos) el Banco de España recomendó al gobierno hacer todos los esfuerzos posibles para integrarse en el sistema monetario y comercial mundiales. El aislamiento internacional impidió al gobierno seguir este camino obligándole por mera necesidad de supervivencia a un sistema autárquico absolutamente ineficiente. Finalmente España entra en el FMI en Septiembre de 1958 enterrando la autarquía y poniendo a España en el camino hacia el mayor período de crecimiento de su historia. Luego España sería miembro fundador de la OCDE en 1961.

Pero en el área de los acuerdos internacionales el más crucial de todos fue el Acuerdo Económico Preferencial con la CEE, gestionado por Alberto Ullastres, uno de los mejores ministros junto con López Rodó de toda la historia de España, en Octubre de 1970. La CEE redujo un 30% los aranceles de casi todos los productos españoles. Este acuerdo ere infinitamente más ventajoso para España  que la desastrosamente negociada entrada de pleno derecho en 1986, a costa del desmantelamiento industrial de nuestra nación, algo perfectamente conocido y que como todo lo demás se oculta al pueblo español.

 

Nota:
(1)“La guerra civil española”. Antony Beevor. Crítica-Planeta 2015

                   

 
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