MILENIO AZUL
Círculo Nuevo Criterio

 

T E M A S

LA AGRESIÓN DE LA OTAN A
LA REPÚBLICA FEDERAL YUGOSLAVA

Milica Radojkovic-Hänsel

 
                          

Texto íntegro de la carta dirigida, el 2 de mayo de 2000, al Canciller de la República Federal de Alemania, Gerhard Shroder, por el entonces vicepresidente de la Asamblea parlamentaria de la OSCE Willy Wimmer.

 

Carta al señor Gerhard Schroder, diputado al Bundestag
Canciller de la República Federal de Alemania
Cancillería Federal
Schlossplatz 1, 1017 Berlín

Berlín, 2 de mayo de 2000
Señor Canciller:

Al final de la semana pasada tuve la oportunidad de participar en Bratislava, capital de Eslovaquia, en una conferencia organizada conjuntamente por el Departamento de Estado de Estados Unidos y el American Enterprise Institute (el instituto de relaciones exteriores del Partido Republicano) cuyos temas principales fueron los Balcanes y la extensión de la OTAN.

Participantes de alto rango asistían a ese encuentro, lo cual demostraba la presencia de numerosos Primeros Ministros así como de ministros de Relaciones exteriores y de Defensa de la región. Algunos de los numerosos puntos importantes que se abordaron en el marco del tema anteriormente mencionado merecen que se haga mención de ellos:

1. Los organizadores pidieron que los aliados reconozcan, lo más rápidamente posible, en derecho internacional público, el Estado independiente de Kosovo. (1)
2. Los organizadores declararon que la República Federal de Yugoslavia se sitúe fuera de todo orden jurídico, sobre todo del Acta Final de Helsinki. (2)
3. El orden jurídico europeo es contrario a la realización de las ideas de la OTAN. El orden jurídica americano puede aplicarse más fácilmente en Europa.
4. La guerra contra la República Federal de Yugoslavia se libró para corregir una decisión errónea del general Eisenhower durante la Segunda Guerra Mundial. Por razones estratégicas, había que estacionar soldados americanos en esa región. (3)
5. Los aliados europeos participaron en la guerra contra Yugoslavia para vencer de facto el dilema resultante del “nuevo concepto estratégico” de la Alianza, adoptado en abril de 1999, y de la inclinación de los europeos a favor de un mandato previo de la ONU o de la OSCE.
6. A despecho de la subsecuente interpretación legalista de los europeos, según la cual esta guerra contra Yugoslavia fue una tarea que se sale del campo de acción convencional de la OTAN, estamos ante un caso excepcional. Es evidente que se trata de un precedente que puede ser invocado en cualquier momento y por cualquiera y que eso sucederá también en el futuro. (4)
7. En el marco de la ampliación de la OTAN prevista a corto plazo, se trata de reinstaurar, entre el Mar Báltico y la Anatolia, la situación geopolítica que existió durante el apogeo de la expansión romana. (5)
8. Para lograr eso, Polonia debe estar rodeada por el norte y el sur por Estados vecinos democráticos, Rumania y Bulgaria deben estar conectadas con Turquía a través de una carretera segura y Serbia (probablemente para garantizar la presencia militar americana) debe quedar de forma duradera al margen del desarrollo europeo.
9. Al norte de Polonia, se trata de mantener un control total del acceso de San Petersburgo al Mar Báltico. (6)
10. En cada proceso, la prioridad debe ser el derecho a la autodeterminación, por encima de todas las demás disposiciones y reglas del derecho internacional público. (7)
11. La constatación [del hecho] que la OTAN había actuado contraviniendo todas las reglas internacionales y ante todo contraviniendo las cláusulas obligatorias del derecho internacional al atacar la República Federal de Yugoslavia no encontró la menor oposición. (8)

Dado el nivel de los participantes y los organizadores, no podemos menos que proceder, al término de este encuentro que se caracterizó por la franqueza, a una evaluación de las declaraciones que se hicieron en esta conferencia.
La parte americana [estadounidense] parece querer, en el contexto global y para imponer sus propios objetivos quebrantar de forma consciente y deliberada el orden jurídico internacional resultante de dos guerras en el pasado siglo. El poderío debe prevalecer sobre el derecho. Donde el derecho internacional sea un obstáculo, se elimina.

Cuando algo parecido a eso sucedió en la Sociedad de Naciones, la Segunda Guerra Mundial se perfilaba ya en el horizonte. Una reflexión que considera sus propios intereses de manera  tan absoluta sólo puede calificarse de totalitaria.

Le ruego acepte, señor Canciller, la expresión de mi más alta consideración.

 

Willy Wimmer,
Miembro del Bundestag.
Presidente del grupo regional de la CDU del Bajo Rhin,
Vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE

 

NOTAS:
(1) Hasta el momento, Kosovo sigue siendo formalmente una provincia de Serbia, que a su vez es una República que forma parte de Yugoslavia. La conservación de ese estatus fue una condición previa al fin de la llamada guerra de Kosovo de junio de 1999. Oficialmente, la conservación de ese estatus sigue siendo hoy en día parte del programa de Occidente.
(2) El Acta Final de Helsinki, el también llamado orden de la CSCE, que sentó en 1975 las bases para una vida comunitaria entre los Estados de Europa. Entre esas bases figuraba la inviolabilidad de las fronteras.
(3) Esto parece referirse a la invasión de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Churchill había solicitado, entre otras cosas, una invasión aliada en la región de los Balcanes. En vez de eso, Eisenhower, en su calidad de jefe supremo de las fuerzas aliadas, ordenó un desembarco en Sicilia (en 1943) y en Francia (en 1944). Por consiguiente, nunca llegó a haber fuerzas de ocupación occidentales en la región de los Balcanes.
(4) La OTAN emprendió la guerra en Kosovo, en 1999, sin mandato de la ONU. Un mandato en ese sentido habría correspondido a los deseos de los gobiernos europeos pero no a los del gobierno de Estados Unidos. Este último quería actuar de la manera más autoritaria posible y sin restricciones internacionales. Lo que se desprende claramente de los puntos 5 y 6 es que, en aquella guerra:
a)     los Estados europeos no respetaron los compromisos que habían contraído con sus propias opiniones públicas en cuanto al mandato de la ONU y 
b)    que aquello sentó un precedente para futuras intervenciones sin mandato de la ONU.
(5) El Imperio Romano nunca alcanzó el Mar Báltico. Si suponemos que Wimmer transmitió las declaraciones correctamente, puede pensarse que se refería al Imperio Romano o a la Iglesia de Roma.
(6) Esto significa que hay que cortar el acceso de Rusia al Mar Báltico y apartarla así del resto de Europa.
(7) El relieve que se da a la cuestión de la autodeterminación demuestra nuevamente el wilsonianismo de Estados Unidos –en referencia a la política del presidente estadounidense Woodrow Wilson– adversario fundamental, según Rudolf Steiner en la fundación de la triarticulación social. Steiner consideraba que aquello era un programa de «destrucción de la vida comunitaria de los pueblos europeos». Lo cual permite el desmantelamiento de casi todos los Estados europeos gracias a la exacerbación de los «problemas de minorías».
(8) Esto parece ser una referencia a reacciones de otros participantes ante los señalamientos del propio Wimmer. Los participantes estaban perfectamente conscientes de estas violaciones de las cláusulas del derecho internacional público pero simplemente las veían con indiferencia.

 

Fuente:
“La agresión de la OTAN contra la República Federal de Yugoslavia en 1999”
Milica Radojkovic-Hänsel
Zeit Fragen (Suiza), R. V.

                   

 
A página principal                                               

Milenio Azul
Apartado de Correos 47  -  15080 La Coruña, España
milenioazul2000@yahoo.es