MILENIO AZUL
Círculo Nuevo Criterio

 

ACTUALIDAD


El MeToo en Argentina

El MeToo neofeminista es un movimiento de operación internacional con diferentes integrantes y velocidades, pero con iguales objetivos, que representan los intereses de la agenda de dominio de los banqueros mundialistas.

El MeToo, en su faz verdadera,  tiene objetivos tácticos como la patologización de la heterosexualidad, el acorralamiento psico-político y el debilitamiento demográfico  de la masculinidad, como así también la exaltación del hembrismo y la sodomía -con todos sus derivados- y, por  consiguiente, la normalización, por imposición de la tecnocracia social, de las condiciones sexuales que tradicionalmente se consideraron contranaturales, para contribuir a las finalidades estratégicas de remodelamiento artificioso de la especie humana y la privación del poder de la libertad individual y la soberanía efectiva de los Estados por la utilización general de los patrones de ideas y modos de vivir que emanan del programa de sometimiento de la maquinaria de la Súper Élite Mundial.

Para obtener ello, el MeTooo es transportado por precisas comunidades de inteligencia, departamentos académicos, Think tanks y medios de comunicación de alcance masivos, disponiendo de mecanismos de turbación de espíritus, distorsión de las mentes y de manipulación para la  movilidad callejera.

En esta ocasión, no entraremos a describir las conexiones largas existentes entre los cenáculos financieros y económicos internacionales con la corriente del hembrismo y con toda la vertiente activista de la ideología de género, las cuales fueron denunciadas y suficientemente probadas, pero sí recordaremos que cabeceras del feminismo como Judith Butler y Gloria Steinem son cuerpos de trabajo de organizaciones híper capitalistas como, por ejemplo, Rockefeller, Ford, Council Atlantic1 y, como no podía ser de otro modo, han concretado operaciones congruentes con el funcionamiento de la CIA. Aún más, Steinem dijo que sintió placer auxiliando a la CIA porque la agencia era “liberal, no violenta y honorable”.2

El MeToo, al ser un fenómeno transnacional no surgido de las bases de las mujeres del mundo, su dirección no tiene un origen local argentino  y, por lo tanto,  es un error circunscribir dicha fuerza a la dinámica de la imagen kirchnerismo-antikirchnerismo o enjaularle en la visión derecha versus izquierda.

El hecho de que la mayoría del colectivo de las actrices denunciantes y cazadoras de lobos masculinos  sean del faccionalismo kirchnerista y/o izquierdista, no tiene que movernos a equivocarnos en su introspección. Efectivamente, ese grupo desempeña -junto a otras energías políticas, académicas y periodísticas- el rol de vehículo para aplicar en el país el MeToo; sin embargo, la animadora estrella del neofeminismo argento  no es ninguna actriz de entendederas milimétricas, pero tampoco es, por cierto, una genialidad consagrada. 

Nos referimos a Sabrina Cartabia, una abogada treintañera, impulsada por organizaciones feministas y destacada como figura por los medios de comunicación de sesgo globalista y de funcionalidad plutocrática tales como The Guardian, The Economist, eldiario.es y la revista Time. Justamente, y no es por casualidad, Time seleccionó a Cartabia como parte de los líderes de una nueva generación mundial que la redacción y los propietarios multimillonarios del magazine, apreciaron como idónea y trascendente para la Tierra. (Para el planeta de ellos, por supuesto, porque para el resto de los mortales…)

A todo esto, en el curso inmediato de la temporalidad argentina, el nuevo embate del movimiento del neofeminismo ayuda al gobierno de Macri porque distrae la atención del país, fractura la perspectiva  de sus habitantes y desplaza a muchos tras una persecución de sus  blancos, cooperando para que la presidencia de Macri tenga oxígeno en un año electoral 2019  y para que se relaje la presión social respecto a la agenda de esquilmación y esclavitud que los Bancos Internacionales, con la complicidad del ocupante de la Casa Rosada,  operan contra el pueblo argentino.

En definitiva, la retroalimentación entre el MeToo y la Administración Macri es natural porque ambos son articulados por las fuerzas financieras mundialistas para acosar y vejar arbitrariamente a toda la Argentina.
Diego Pappalardo

 

 

Notas:

1-https://www.geopolitica.ru/es/article/la-ideologia-de-genero-al-servicio-del-mal-y-del-dinero

2-https://www.chicagotribune.com/news/opinion/commentary/ct-gloria-steinem-cia-20151025-story.html


LA TOMA DE GRANADA
Un año más, grupúsculos que no llegan ni a ínfimos han intentado deslucir la Fiesta de la toma de Granada. Cada 2 de enero ya sabemos que los árboles están pelados, que las temperaturas descienden y que las cigüeñas aún no han vuelto. Y desde hace unos cuantos además, contamos con una manada insustancial de bobalicones, mezcla de analfabetos, resentidos y algún pseudointelectual con afán de protagonismo, que publican rechiflas, berrean un rato en la granadina Plaza del Carmen y exhiben su odio al país que les da de comer. Paradójicamente, no hay precisamente muchos moros entre ellos. Una de dos: o son más listos o piensan que no necesitan dar la cara habiendo majaderos útiles que les hagan el trabajo sucio.
Como es sabido, el  2 de enero se conmemora la Toma de Granada por parte de los Reyes Católicos. Un acontecimiento que con justicia, concitó una gran oleada de adhesión y admiración hacia España en la Europa de la época, no solo por completar así Castilla su unidad territorial, eliminando del continente europeo el último vestigio de pode musulmán (ese que deberían disfrutar al menos una temporada quienes van a mugir cual reata de borregos contra la Toma), sino porque esta acción militar, largamente gestada durante casi ocho siglos, venía a responder de forma contundente a la conquista de Constantinopla por los turcos otomanos en 1453, que habían acabado con el Imperio Bizantino, con el cristianismo en Asia Menor y con la cultura griega  viva que aún subsistía en aquellas latitudes. Porque no nos engañemos, a pesar de la maravillosa y bucólica estampa que nos quieren vender los tarambanas, botarates y zascandiles de turno, militantes de la progresía pija, el Islam vaya donde vaya, acaba arrasando con todo. Destruyendo todo.
Nada de esto saben –ni les importa- los pordioseros morales que año tras año, provocan broncas el 2 de enero. Trifulcas a su medida: con ningún riesgo e impunidad total, dado el apocamiento (o cobardía o connivencia: a saber) con que las autoridades locales vienen respondiendo a esto cabestros gamberretes, que son el vivo ejemplo del analfabetismo de buena parte de la sociedad española actual.
Con el pretexto de la libertad de expresión y manifestación  (no autorizada, por supuesto), cada mes de enero ensucian una fiesta cívica cuyo delito consiste en no someterse a la moda pijo-progre del momento: tras una ceremonia en la Capilla de los Reyes, se ondea el Pendón de Castilla, se gritan los nombres de los Reyes Católicos, toca la banda y desfila una pequeña fuerza armada. Y a continuación, todo el mundo a picar tapas, vino de la tierra o de donde sea y a pensar en otra cosa, pero reconociéndose participes de una historia y una identidad comunes.
Una desmesura “fascista”, por supuesto. Y es que todo lo que estos retrasados mentales no saben o no entienden –casi todo- lo tildan de “fascista” y así justifican sus astracanadas, su vulgaridad, su estupidez.
Y un pecado de leso progresismo.
Este años las folclóricas, dos docenas de independentistas andaluces (que se merecen, ellos sí, una independencia verdadera y comerse los déficits que el resto de españoles les estamos pagando, como a catalanes y vascos), más los dos “arabistas” que les escriben las vomitivas monsergas a modo de sesudos manifiestos –a ver si así salen en los papeles y en los telediarios-, han sido rebautizadas por la pereza habitual de nuestro periodismo como indignados con la “casta fascista” que domina la política. Y es que ser “indignado”, sigue molando cantidad y les inviste de un halo de superioridad que por la fuerza de la verdad, la justicia y la razón, jamás tendrían pues su destino más probable sería el basurero de la historia.
¿Galgos o podencos? Es igual: ignoran adrede o simplemente ignora. Porque en esencia, de eso se trata: de ser un ignorante para así poderse inventar la historia de modo que justifique sus carencias de todo tipo y condición. Desconocen estos perroflautas, que gracias a la Toma de Granada por parte de los Reyes Católicos, tanto la ciudad y su gente están incorporadas a la Hispanidad y a la Civilización Occidental, que no es cualquier cosa. Otro asunto es el uso que algunos han venido haciendo de ello. Granada no perteneció a Andalucía hasta 1833, con la división provincial de Javier de burgos y sobre todo, que el atraso económico, político y social de la región no hay que buscarlo en remotos reyes sino en cercanos caciques. Caciques de la derecha en otro tiempo, cuyos herederos directos son los “minga fría” del PP, como derechona rancia, caduca, seria, clasista, clerical, gansteril de los delincuentes habituales. Y actualmente, esos caciques han tornado las “pintas” y se han vuelto émulos del “iluminado” vendedor de humo y miseria, que el Pablo Iglesias y su fantasmada política PODEMOS, que nos retrotrae a los más oscuros e infames tiempos de la dictadura criminal estalinista y sobre todo, son émulos del PSOE, cuya idea de Andalucía es la un vulgar cortijo regentado al más puro estilo “serrano”. Pero cuyo resultado no es la exquisitez de esa rica vianda, que es el jamón. El resultado serrano de estos nuevos crápulas es muy diferente y tiene muchas más similitudes con la muy serrana y muy andaluza época de los Siete Niños de Écija, de José María el Tempranillo, José Ulloa el Tragabuches y demás bandoleros y merodeadores de Sierra Morena, criminales, ladrones y asaltadores de diligencias.
Y a estas alturas, todos sabemos lo que harían en un país árabe con un grupo de disidentes como esos cabestros que intentaron el boicot de la Fiesta de la toma, que tuvieran la bufonada de entorpecer un fiesta bien, bien patriótica.
Porque las cachupinadas chovinistas sí se les dan de maravilla.


SOSTIENE MONTESQUIEU
A la gente religiosa, en una época tan racionalista como la nuestra, se la mira con condescendencia, cuando no con desprecio; pues la credulidad suele considerarse un signo de debilidad mental. Pero mucha más credulidad, infinita más, requiere el demócrata que el creyente. Pues la fe religiosa consiste en creer en lo que no vimos y, por lo tanto, no sabemos a ciencia cierta si existe; mientras que la fe democrática consiste en creer en aquello que sabemos a ciencia cierta que no existe. Es cierto que nadie ha visto a la santísima Trinidad;  pero todavía no he conocido a nadie capaz de probar su inexistencia. En cambio, tenemos multitud de pruebas (algunas apabullantes) de que no existe la separación de poderes; y, sin embargo, la gente sigue creyendo de forma absurda e irrisoria en esta notoria falsedad. El demócrata constata, por ejemplo, que la elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial es un chanchullo sórdido, un burdo apaño entre oligarquías políticas; y, sin embargo, sigue creyendo sin inmutarse en la separación poderes.
La soberbia propia de nuestra época también desdeña al creyente porque entiende misteriosamente que es una persona poco leída. Pero lo cierto es que algunos creyentes hemos leído miles de libros; y el que menos ha leído al menos está familiarizado con los pasajes d bíblicos de los que se nutre su fe. En cambio, la fe democrática, en muchos de sus más acérrimos propagandistas, suele ser orgullosamente analfabeta. Es dificilísimo encontrar a un creyente en la santísima Trinidad que no haya leído siquiera los Evangelios (o que, al menos, no le hayan leído los Evangelios desde el púlpito); en cambio, la mayoría de los creyentes en la separación de poderes no han leído jamás El espíritu de las leyes de Montesquieu, que es el libro que supuestamente consagra este principio. Político. Pues si lo hubiesen leído, habrían descubierto que a Montesquieu no le interesa tanto separar como limitar el poder, conseguir que el poder contenga (o detenga) el poder, que es exactamente lo que cada vez ocurre cada vez menos en las democracias actuales. Donde, por ejemplo, el ejecutivo puede sacudirse la contención del legislativo, legislando por decreto; o donde el legislativo puede escaque4arse del control judicial mediante el aforamiento y la inmunidad parlamentaria.
La gran preocupación de Montesquieu no es, en realidad, la separación de poderes, sino el abuso del poder, el despotismo, que no identificaba –como hace el analfabeto contemporáneo- con la dictadura, sino con la corrupción de cualquier clase de gobierno: “La monarquía –escribe Montesquieu- degenera en el despotismo de uno sólo; la aristocracia, en el despotismo de varios; la democracia en el despotismo del pueblo”. Lo cierto es que Montesquieu se muestra, en general, más partidario de la monarquía que de la democracia, por la sencilla razón de que la considera la forma de gobierno que, pese a las apariencias, admite más contrapresos (tal vez porque está imbuida de piedad religiosa): “Como el mar, que parece cubrir toda la tierra, es detenido por los matorrales y por los menores arenales que se hallan en la ribera –escribe en otro pasaje de El espíritu de las leyes-, así las monarquías, en las que el poder parece sin límites, se detienen ante los más pequeños obstáculos y someten su fiereza natural a la petición y la plegaria". Y, desde luego, Monteaquieu no encuentra forma de despotismo más feroz que la democrática, a la que se llega “no solamente cuando se pierde le espíritu de igualdad, sino también cuando se adquiere el de igualdad absoluta, y todos apetecen ser iguales". Y señalaba que esta apetencia de igualdad  absoluta es favorecida por las oligarquías corruptas, que “buscan cómo corromper al pueblo para ocultar su propia corrupción convierten el libertinaje en “ídolo de todos” y “lisonjean incesantemente la avaricia para que no se aperciba la de ellos”.
Esta democracia donde rige el espíritu de igualdad absoluta –donde la opinión del ignaro vale lo mismos que la del sabio- era, a juicio de Montesquieu, la forma más peligrosa de despotismo. En ella los controles al poder se hacen imposible, ya que nadie reconoce autoridad a nadie; y allá donde no se reconoce ninguna autoridad es donde los déspotas pueden actuar más discrecional y arbitrariamente, más impunemente también. Por ejemplo, quitando y poniendo jueces chanchulleramente, mediante cambalaches entre las oligarquías. Y el pueblo corrompido, en lugar de rebelarse contra el despotismo, lo aceptará como si tal cosa, afirmando además que hay separación de poderes, como en la fábula del rey desnudo.
Juan Manuel de Prada / XL Semanal


UNA JUVENTUD CULTA, LIBRE Y EN COLOR
La numerosa tribu de sociólogos que solo ejercen en Twitter y en las tertulias, cuyas teorías caben siempre en 140 caracteres, logró imponer entre la generación de jóvenes, maduros y viejos mejor formada de la historia esa solemne majadería de que hubo una cultura en blanco y negro, que coincidió con el cine de Bergman, el existencialismo y el Mayo del 68, y con una dictadura en la que todos éramos rudos y analfabetos; y una cultura en color, que coincide con la importación masiva de televisores y cámaras coreanas, y con la universalización de selfis y vídeos en las que todas las parvadas, las borracheras y los excesos de velocidad se transmiten -¡en tiempo real!- y a todo color.
De acuerdo con esta teoría, las películas de Torrente, por ejemplo, son mejores que ViridianaCalle Mayor o El verdugo; los raperos obsesos y blasfemos superan a Paco Ibáñez y a Los Brincos; la Tomatina de Buñol es más culta que la Semana Santa sevillana; y Cine de barrio supera al añorado Estudio 1, que, manejado a capricho por la dictadura, aún programaba el Don Juan Tenorio, por Difuntos, en vez de exhibir a niños, vestidos como adefesios, en la horterada del Halloween.
Merced a esta estupidez mediática, los viejos como yo estamos convencidos de que tuvimos una juventud triste y sombría, en la que no había Beatles ni Rolling Stones, ni modistos como Balenciaga o Versace; no íbamos a la Universidad, ni a los museos, ni a los conciertos del Teatro Real; y no sabíamos ni bailar ni cantar el rocanrol como Dios manda.
Y así salimos -a base de procesiones, represión sexual, tocino y Cara al sol- todos tarados, reprimidos y obsoletos.
Hechos al negro, y ajenos al color, la gente de mi generación no tuvimos cultura suficiente como para insultar a la Virgen por Navidad; hacer botellones hasta colapsar las urgencias; reunirnos en manadas para acosar y violar mujeres; y medir el éxito de las fiestas tipo San Fermín -que es lo que se lleva ahora- por las toneladas de basura que dejamos en las calles.
No sabíamos vivir la fiesta más allá de las tres de la madrugada, ni teníamos el coraje necesario para pintarrajear todos los edificios con los logos de nuestras tribus urbanas. Porque todo esto necesita color, cultura, y libertad.
La culminación de esta cultura del color debió de ser, imagino, pintarle bigotes azules a un pobre santo, de mármol inmaculado, de la fachada catedralicia de Platerías, que, respetado durante nueve siglos por todas las generaciones, tuvo que esperar a la cultura del color ejercida por la generación mejor formada y más libre de la historia, para lucir un poco de azul sobre los grises medievales. Porque nuestra juventud se rodó en blanco y negro, y fuimos tan cobardes que nunca nos atrevimos a pintarrajear catedrales, ni a mear contra los muros románicos, ni a profanar la religión popular, ni a confundir la provocación con la belleza. Éramos incultos, obviamente, y nunca sentimos la plena libertad. ¡Unos desgraciados, vamos!
Xosé Luis Barreiro Rivas

La Voz de Galicia

EL CO2 ES BENEFICIOSO
Un reciente estudio publicado en “Nature Climate Change”, en el que han participado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha revelado que la Tierra tiene ahora más superficie verde que hace tres décadas. El trabajo asegura que la cantidad de biomasa verde ha aumentado de manera significativa en el 40% de las regiones del planeta desde 1982 a 2015, mientras que sólo en un 4% de los territorios se ha apreciado una pérdida significativa de vegetación.
Hace más de dos décadas, el geógrafo donostiarra Antón Uriarte Cantolla, especializado en el estudio del clima, doctor en Geografía por la Universidad de Zaragoza y FRMetS (Fellow Royal Meteorological Society), ya había asegurado en repetidas ocasiones que esta progresiva expansión de la mancha verde se estaba produciendo en todo el planeta. Autor de trabajos referenciales en este ámbito como “Historia del clima de la Tierra”“Ozono, la catástrofe que no llega”, Uriarte es un científico que mantiene posiciones escépticas respecto al cambio climático y que cuestiona permanente la influencia del hombre sobre el clima.“La vegetación en la Tierra ha aumentado, pero esto no es una novedad. Hay estudios similares desde hace 20 años. La ignorancia general sobre este tema es tremenda. Las plantas, para su desarrollo, necesitan CO2 y agua, y energía solar para hacer la síntesis de los dos primeros elementos. Esto se debería aprender en la escuela. Al haber más CO2 en la atmósfera se incrementa el crecimiento de las plantas. En los invernaderos, generalmente, se introduce CO2 para que haya un mejor crecimiento de las plantas. Esto ocurre, además, tanto con la vegetación terrestre como con las plantas marinas. En los acuarios se introduce C02 para que crezcan más las algas. Desde hace décadas se sabe que el CO2 que se vierte en la atmósfera por la transformación de combustibles fósiles es siempre la mitad de la que realmente se ha emitido y esto es así porque la otra mitad ha sido absorbido por la vegetación, tanto continental como marina”.

Pero el exceso de CO2 también tiene sus peligros…

- Tenemos que partir de una premisa básica: desde hace muchísimo tiempo se ha inculcado a la población la idea de que el CO2 es tóxico y de que es el gran contaminante de las ciudades. Esto es un absoluto disparate. Cada uno de nosotros, al respirar, emitimos más de un kilogramo de CO2. Lo que ocurre es que cada vez que se habla del CO2 se muestra una chimenea expulsando grandes cantidades de humo queriendo hacer creer que es el gran elemento contaminante que nos rodea. Es pura propaganda.

¿Y es el responsable de lo que algunos definen como el ‘calentamiento global’?

- Sí es cierto que el CO2 puede producir un pequeño calentamiento, pero esto no quiere decir que éste sea negativo o que tenga un carácter tóxico o contaminante. Si no hubiese nada de CO2 en la atmósfera, la Tierra sería mucho más fría, alrededor de 20 o 30 grados más fría. Pero lo que es algo totalmente falso es que el CO2 sea perjudicial. Más bien al contrario, el CO2 es muy beneficioso para la Tierra. Los estudios sobre paleoclimatología o geología demuestran claramente que en las épocas del pasado en las que se concentraba más CO2 en la atmósfera había más vegetación. En el Jurásico, por ejemplo, la vegetación, y los dinosaurios que vivían en aquel tiempo, se extendían por todo el planeta y llegaban prácticamente hasta los polos. Entonces había entre cinco y diez veces más de CO2 en la atmósfera que el que hay ahora. Es ridículo pensar que el carbono es malo, cuando es, junto con el oxígeno, el elemento primordial de la vida. Es una de las mentiras más grandes que la propaganda ha conseguido imponer a lo largo de los últimos años. De hecho, el color verde de las plantas, que tanto se utiliza simbólicamente por quienes atacan las emisiones de CO2, es producido por el… CO2. La Tierra es menos marrón y más verde gracias al CO2.

¿Ha subido la temperatura media global?

- En relación al tema del cambio climático y de la protección del medio ambiente, se miente mucho. La subida de la temperatura media mundial es muy pequeña, es mínima. La elevación  media del mar, también es pequeñísima. Y, desde luego, tampoco es cierto que actualmente haya más catástrofes climatológicas (huracanes, lluvias torrenciales, terremotos…) que en el pasado. Si miramos con detenimiento las estadísticas de las que disponemos, los fenómenos extremos asociados al clima no han aumentado en ningún caso. Para nada. Todo es un cuento.
Explica Antón Uriarte que, desde un punto de vista político, las cosas, por ejemplo, ya están cambiando mucho en Estados Unidos, “donde la mayor parte de los candidatos republicanos son escépticos del cambio climático, no solamente Donald Trump, sino también Ted Cruz, que entre ellos es quien más sabe de estos temas. En Europa no ocurre igual porque los ecologistas mandan y la izquierda es mucho más fuerte, y parece que ésta, cuando se quedó sin otro tipo de banderas, se sumó, entre otras cosas, al carro del medioambientalismo”.
Antón Uriarte critica la energía nuclear por su peligrosidad y cuestiona también las energías renovables por ser antieconómicas,  por su elevado impacto ambiental y por su impredecibilidad. “El carbón es barato y abundante. Y no contamina”.
Antón Uriarte para
LTPV

 

El DESPLOME DE FACEBOOK Y GEORGE SOROS

En el último capítulo de Davos, edición 2018, George Soros dijo que los días de Facebook estaban contados porque es un peligro para la sociedad. Las expresiones del polémico multimillonario estaban lejos de formar parte de un juego verbal, eran la sentencia del declive de la compañía ya que el Davoscéntrico Soros sabía de lo que estaba hablando  y por qué lo decía. Facebook es una corporación que jamás tuvo como eje central la libertad de expresión. Su fundador, Mark Elliot Zuckerberg, transigió  que, desde el minuto uno, Facebook estuviera cimentado en las metas preestablecidas y los resultados eventuales que unen a diferentes fracciones de poder transnacional.
Al instalarse Facebook en la granja de la globalidad,  como una organización privada inocente y bienhechora,  su influjo colaboró con los planes de los encumbrados del estrato oligárquico y de aquellos que operan para no ser expulsados de la competencia, los cuales están encauzados en ascender la pirámide del poder.
En su interioridad, se situaron  entidades de la economía, de la comunidad de  inteligencia y de la política, las que no siempre coinciden en todo y hasta algunas de ellas se enrolan en una línea continua de combate entre sí.
Facebook nació y se propagó en un sistema financiero mundial frágil con riesgos graves que amenazan con desembocar  en una catástrofe financiera, monetaria y comercial global. Así pues, es verídico que el descenso de Facebook es conexo con la caída de las acciones tecnológicas, debido a la inestabilidad del mercado de valores, pero también creemos que esa causa única no explica del todo el trance por el que  está pasando Facebook.
Así, hay otro móvil que tiene que ver con la imbricación que, desde sus inicios, la compañía tuvo. En efecto, Facebook se edificó, entre otras concatenaciones, con la alianza panglobalista que  Soros integra y con el sionismo duro. Ambas vertientes de poder están en rencilla, debido a lo cual, Facebook es un recurso  para ser usado para propiciar ganancias a un agrupamiento con la consiguiente desmejora del opuesto.
El campo derrotado en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en el año 2016, le acusa a Zuckerberg de haber cometido el pecado de dejar que la red social Facebook  fuese empleada a favor de Trump, aún cuando en la administración de la compañía había elementos que eran de la base del tridente Soros-Obama-Clinton.
En realidad, Zuckerberg no podía obturar el embate sionista-trumpiano por el carácter intrínseco de la empresa,  por la reciedumbre y la habilidad de las piezas del aparato sionista y por el entusiasmo proactivo de millones de usuarios simpatizantes de Trump.
Los agentes y asociados del bloque contrario al de Soros, explotaron la plataforma y consiguieron orientar parte de las mecánicas y datos de la corporación para quebrar la campaña potente de demonización de Trump, perpetrada por el vasto entramado de agencias de noticias y medios de comunicación que eran -y son- perfilados por la coordinación globalista, debido a que, a toda costa, había que ubicar en la Casa Blanca  al actual titular del Gobierno Federal. Estaba en juego, nada más ni nada menos, que la  presidencia crucial de una superpotencia.
El entorno digital, con Facebook a la cabeza, fue convertido en un arma perfecta para los colaboradores del Proyecto Trump y, por lo tanto, alrededor de tres cuartas partes del presupuesto publicitario de la campaña se giraron al mundo digital en el ciclo electoral completo. Desde luego, este  hecho por sí mismo no le dio el éxito a Trump, pero sí coadyuvó en el logro trumpiano.

Al ser Facebook una compañía inmensa y al fracasar los globalistas en su objetivo de restringir la difusión del contenido de sus rivales, Facebook se tornó  no apto para la zona sorosiana. Fue esta organización, con sus escuadras diversas, la que, tras un accionar de alto impacto, fulminó a Cambridge Analytica, que era una empresa internacional que trabajó para el sector de Trump en las elecciones de 2016, empleando instrumentos tales como la recolección de datos de 50 millones de usuarios activos de Facebook. Cambridge Analytica, había asimilado una capacidad auténtica por su funcionamiento metodológicamente sólido, que hizo estremecer a los otros participantes del mercado. Debía morir y así fue.
Este es el final que Soros predijo para Facebook y  empujó a la compañía a resistir la arremetida de sus críticos, contratando los servicios de una consultora de relaciones públicas, Definers Public Affairs, la cual terminó en una recriminación generalizada del ámbito liberal-globalista  ya que, supuestamente, habría remitido al periodismo un documento donde se probaría que el dinero de Soros estaba detrás de los grupos de activistas que creaban condiciones para un sentimiento anti Facebook, como es el caso de Freedom From Facebook, y porque se creó un clima antisemita sobre Soros.
Por más que públicamente Zuckerberg y Sheryl  Sandberg, directora operativa, se hayan desentendido del trabajo de la agencia contratada, aduciendo que no estaban al tanto del tema, es difícil de creer que desconociesen la tarea de la firma que, según la prensa, tendría filiación con el Partido Republicano. De igual manera, ellos comprenden perfectamente que Soros le declaró la guerra a Facebook y, para que no quede dudas de ello, el fundador de Soros Fund Management y Open Society Foundations vendió su participación en la compañía de los medios sociales antes del inicio de la gran crisis del gigante tecnológico.
Diego Pappalardo


JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Hoy, día 20 de noviembre de 2018, hace 82 años que el joven abogado de 33 años, marqués de Estella y Grande de España, José Antonio Primo de Rivera fue asesinado en la prisión de Alicante, tras una vulgar parodia de juicio en donde la sentencia había sido dictada meses atrás, antes de que el mismo se celebrara.
José Antonio que es como ha pasado a la historia, fue el fundador de Falange Española, que se unió poco después con las JONS de Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo.
José Antonio fue el gran mito de los años posteriores a la guerra civil española. Fue el ejemplo a seguir por una España victoriosa y el anhelo en el que se amparaban quienes sufrieron la derrota.
José Antonio fue fusilado de modo ilegal, por el Frente Popular de socialistas, comunistas y anarquistas. Incluso en las filas socialistas hubo quienes mostraron indignación por un crimen sin sentido, cometido contra un hombre que aunque el mismo día en que su gran obra -Falange Española- fue fundada sufrió un atentado, siempre se negó en redondo a devolver mal por mal. Aquella España desquiciada no estaba hecha para hombres de su talla.
El pistolerismo era la forma de hacer política de una izquierda cargada de odio y resentimiento.
En aquella España tan sólo Falange Española de las JONS tenía claro el norte. En medio de las convulsiones de una izquierda volcada hacia un régimen soviético y una derecha sin rumbo que a la vez que admiraba y era correa de transmisión en España de las oscuras pretensiones genocidas nazis, se entregaba a Gran Bretaña.
Tan sólo aquel joven y su recién formada Falange Española, era consciente de que el porvenir de España y la reconciliación de los españoles, pasaba obligatoriamente por recuperar esa empresa colectiva que llevó a España a ser la nación más grande sobre la tierra: LA HISPANIDAD.
Murió asesinado el hombre y nació el mito.
Y como ocurre con los mitos, se desvirtúa su mensaje, su obra. Todo se saca de contexto en función de los intereses mezquinos de unos y otros. El franquismo utilizó a José Antonio y a su obra, Falange Española, para dotarse de unos principios de unidad, de generosidad, en los que los advenedizos de turno no creían. Y las pruebas más contundentes vinieron cuando Franco murió en la cama de un hospital y tantos como se decían seguidores de José Antonio, enseguida le traicionaron y traicionaron al propio Franco, en pos de su escalada personal hacia el nuevo régimen que empezaba. Un nuevo régimen de la mano de Juan Carlos I al que puso Franco en su línea sucesoria y del que deriva todo lo demás.
Tampoco Franco era falangista.
Y eso es y era en aquellos años, algo conocido. Pero pretender culpar al Generalísimo de todas las iniquidades que Falange Española de las JONS ha venido padeciendo desde el Decreto de Unificación de 1937, me parece excesivo. Sobre todo porque Falange se llenó de oportunistas que en los primeros días del Alzamiento Nacional, resulta que se habían pasado los años anteriores desde 1933 “tomando café con José Antonio” y eran más falangistas que el propio fundador, para traicionarle a la primera de cambio.
Son muchos los que actualmente tienen la desfachatez de alardear de “falangistas”… y apoyan o votan a partidos que se sitúan en las antípodas de falange. Sólo se me ocurre un calificativo para ellos, que voy a dejar al libre albedrío de cada lector del presente artículo.
Ochenta y dos años después de su asesinato, José Antonio continúa siendo el líder a seguir. Un líder incomprendido y desconocido por casi toda España. Y resulta curioso que haya sido recientemente, en Rusia, donde ha empezado a despertar admiración. Como ocurre en prácticamente toda Hispanoamérica, en donde tanto su vida -corta vida- como especialmente su obra, discursos y escritos, despiertan asombro y admiración.
El crimen cometido contra el líder falangista, pesa sobre la conciencia de todos los partidos de izquierdas que para lavar su responsabilidad, continúan mintiendo sobre su figura.
Y pesa sobre la conciencia de la derecha cobarde que habiendo crecido durante el franquismo gracias a medidas económicas y sociales de Falange Española de las JONS y del propio José Antonio, continúan obviando su legado.
Hoy en día, José Antonio se ve postergado al silencio y al olvido. Un José Antonio cuyo único crimen fue creer que España tiene un camino cierto en el concierto de las naciones, lejos de la humillación constante ante nuestros enemigos seculares, dominados por la masonería.
José Antonio creía en la España de aquí y en su proyección en aquella España a menudo tergiversada y olvidada en estos tiempos que corres: HISPANOAMÉRICA.
Aquella España que era la potencia mayor que ha conocido la tierra y hoy por culpa de la traición, se ve hundida y postergada; dividida en una miríada de naciones cuyos gobernantes prefieren consciente o inconscientemente, rendirse ante quienes la humillaron.
Aquella España en la que no había diferencia entre españoles, tanto si eran de Europa, como de américa. Indios o blancos. Mestizos o criollos… O lo que fueran. Todos teníamos una Unidad de Destino en lo Universal.
Un José Antonio que ve cómo su nombre desaparece de calles españolas, cuando ni cometió ni jamás ordenó cometer crimen alguno contra nadie. Y sin embargo genocidas como Santiago Carrillo, la Pasionaria o Lluís Companis que sí tienen sus manos manchadas de sangre, reciben toda clase de parabienes por parte de una España que no les debe nada.
Así es España de desagradecida. Y así son los españoles de hoy día.
Falange Española de la JONS, continúa existiendo. Y como José Antonio, continúa creyendo que España tiene ese camino abierto, hacia el triunfo de la FE, el nuevo amanecer y la victoria de la gran obra que llevó el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, hasta los confines de la tierra.
José Antonio Primo de Rivera
¡¡¡Presente!!!
¡¡¡Arriba España!!!


EL ARA SAN JUAN
Para nosotros, lo realmente importante no es la dilucidación de si el submarino implotó o explotó sino lo sigiente:
1) Argentina no es ningún Poder.
Y al no serlo, es un sistema de configuración abierta que actúa en función de los objetivos, metas, intereses y agendas de los centros que sí son oderes. Si un país no es un Poder está a la marced de otros poderes que, en el caso de la Argentina, se constituyó en activo principalmente del British Power.
El país no es un jugador geopolítico porque no expresa la tríada geopolítica. Padece de a) ausencia de fuerzas militares para ejecutar guerras globales, regionales y locales -ni siquiera pudo hallar y reflotar por sí mismo a su submarino. b) ausencia de un Sistema financiero-económico con un alto grado de autonomía y relevancia dentro del mundo. c) ausencia de un conjunto de recursos psicohistóricos.
2) La decapitación de la capacidad militar de Argentina es un hecho que, bajo el actual Sistema, es irreversible.
3) Si un país no es un Poder en sí, los órganos de ese "Estado" no trabajarán para el Bien Común Patrio. Por consiguiente, no esperen que las instituciones estatales les beneficien de forma general y sistemáticamente. Hoy es pueril consumir ese discurso berreta que habla de que existe el poder popular y el pueblo es soberano ya sea con el oficialismo y/o oposición de la Industria Política.
Hablar en Twitter y en Facebook del ARA San Juan en nada influirá porque ya se logró amortiuar el repudio y la indignación por el hundimiento. Por el ARA San Juan, no pasará ningún evento ni habrá cambios en los tiempos inmediatos y mediatos.
Está claro que no todo está totalmente perdido, pero hay que hacer una nueva nación Argentina con un pueblo, cuyos integrantes mayoritariamente compartan el mismo Ser y Estar en el mundo, los mismos objetivos y los mecanismos de operar contra el enemigo histórico y geopolítico, con la previa identifiación de él.
Diego Pappalardo

                               

                      

                 

 

                                                      
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